
Lo que vas a encontrar aquí
Tienes veinte reseñas, tu competencia de la misma calle tiene doscientas y en tu bandeja de entrada hay un correo que te ofrece «50 reseñas de cinco estrellas por 49 euros, entrega en una semana». La cuenta parece fácil: por menos de lo que cuesta un anuncio te pones a su altura. Y como mucha gente lo hace, parece que no pasa nada.
Sí pasa. Comprar reseñas en Google es una práctica que la ley española llama desleal, que Google prohíbe por escrito y que, cuando la detecta, castiga con algo peor que quitarte las reseñas falsas: puede esconder también las buenas y poner un aviso en tu ficha. Aquí tienes lo que arriesgas, con la letra de la norma delante, y la forma de llegar a esas doscientas reseñas sin jugarte el negocio.
Por qué comprar reseñas en Google sale caro
Lo que dice la ley en España
La Ley de Competencia Desleal enumera en su artículo 27 prácticas que se consideran «desleales por engañosas». Desde la reforma de finales de 2021, una de ellas es literalmente esta: las prácticas que «añadan o encarguen a otra persona física o jurídica que incluya reseñas o aprobaciones de consumidores falsas, o distorsionen reseñas de consumidores o usuarios o aprobaciones sociales con el fin de promocionar bienes o servicios» (artículo 27.8).
Fíjate en el verbo «encarguen». No hace falta que escribas tú las reseñas: pagar a una empresa para que las ponga ya entra. Y el artículo 19.2 de la misma ley dice que las prácticas de los artículos 21 a 31 son desleales «en todo caso y en cualquier circunstancia»: no hay que demostrar que engañaron a nadie en concreto.
¿Quién puede actuar? La ley (artículo 33) deja la puerta abierta a cualquiera cuyos intereses económicos se vean perjudicados, es decir, a tu competencia, y también a asociaciones de consumidores y al Ministerio Fiscal. Lo que se puede pedir está en el artículo 32: que se declare la práctica desleal, que cese, que se retire lo publicado, que se rectifique y que se indemnicen los daños.
No te vamos a dar una cifra de multa, porque depende del caso y de quién actúe. Lo que sí está claro es que no es una zona gris.
Lo que hace Google
La política de contenido de Google Maps es igual de directa. Prohíbe las «reseñas o valoraciones por las que se haya pagado, ya sea directamente o en especie», y también «ofrecer incentivos, como pagos, descuentos o bienes o servicios gratuitos, a cambio de publicar reseñas». Cuando detecta algo así, dice que retirará el contenido y que puede «limitar el acceso a las funciones de nuestros productos e inhabilitar cuentas».
Para los negocios, la ayuda del Perfil de Empresa detalla tres restricciones:
- «El Perfil de Empresa no podrá recibir nuevas reseñas ni valoraciones durante un periodo determinado.»
- «Las reseñas y las valoraciones que ya tenga el Perfil de Empresa no se mostrarán durante un periodo determinado.»
- «Se mostrará una advertencia en el Perfil de Empresa para informar a los consumidores de que se han retirado reseñas falsas.»
La segunda es la que más duele: si te pillan, también desaparecen de la vista las reseñas buenas que te ganaste de verdad. Y la tercera la ve cualquiera que te busque.
Lo que nota el cliente
Aunque no te pillen, las reseñas compradas se parecen mucho entre sí: frases genéricas, perfiles sin foto ni otras reseñas y muchas en pocos días. El cliente no lee ninguna ley, pero sí nota cuando algo no cuadra. Y una reseña que no cuenta nada concreto tampoco le dice nada a Google ni a las IA que recomiendan negocios, que buscan precisamente eso: detalles de lo que pasó.
La alternativa que sí funciona: conseguir reseñas de verdad en 5 pasos
La buena noticia es que la mayoría de tus clientes contentos no deja reseña porque nadie se la pide, o se la piden mal. Esto es lo que funciona.
Pedirla en el momento justo
El mejor momento es justo después de que el cliente ha notado el resultado: cuando recoge el coche, al salir de la consulta, al pagar la cuenta después de una buena comida. Un día después ya es tarde; una semana después, casi imposible.
Mandar el enlace directo, no «búscanos en Google»
Cada paso de más es una reseña que no llega. Saca el enlace directo a tu formulario de reseñas desde tu Perfil de Empresa y mándalo tal cual, por WhatsApp o por correo. Por ejemplo:
Hola, Marta. Gracias por venir hoy. Si tienes un minuto, nos ayuda mucho que cuentes en Google cómo te fue: [enlace]. Y si algo no te gustó, dínoslo a nosotros también, que queremos arreglarlo.
Pedírsela a todos, no solo a los contentos
Google prohíbe expresamente «solicitar reseñas positivas de clientes de forma selectiva». Así que la petición va a todos por igual. Si alguien se queda descontento, es mejor enterarte y contestarle bien que no saberlo.
Contestar todas las reseñas
Las buenas, con algo más que «gracias»; las malas, con calma y con una salida. Quien lee tus reseñas mira tanto las respuestas como las estrellas.
Esto lleva tiempo. Nosotros lo hacemos por ti.
Pedimos las reseñas a tus clientes, respondemos una a una y te contamos cada mes qué ha cambiado. Tú sigues con lo tuyo.
Revisar los números una vez al mes
Cuántas reseñas nuevas han entrado, a cuántos clientes se las pediste y cuánto tardas en contestar. Con eso sabes si el sistema funciona o si se ha quedado en buenas intenciones.
¿Te falta tiempo para todo esto?
Pedir reseñas a cada cliente y contestar cada una es lo que casi nadie mantiene más de un mes. → Lo hacemos por ti: pedimos las reseñas a tus clientes y te dejamos preparadas las respuestas para que las apruebes antes de publicarlas.
39,99 €/mes · IVA incluido · 1 negocio con hasta 2 ubicaciones · sin permanencia.
Errores que te pueden salir caros aunque no compres nada
No hace falta pagar a una empresa de reseñas para meterse en problemas. Estos son los tropiezos más habituales:
- Regalar algo a cambio de la reseña. Un descuento, un café gratis o entrar en un sorteo por dejar opinión es un incentivo, y Google lo prohíbe igual que el pago.
- Pedir que la reseña sea de cinco estrellas. Se pide una reseña, no una nota.
- Pedirle a la plantilla, a la familia o a los amigos que escriban. Si no han sido clientes, su reseña no refleja una experiencia real.
- Filtrar a quién se le pide. Mandar el enlace solo a quien ha salido encantado es justo lo que la política llama pedir reseñas de forma selectiva.
- Fiarse de los «packs de visibilidad». Si un servicio te promete un número fijo de reseñas en un plazo fijo, lo que vende son reseñas, se llame como se llame.
Un ejemplo: comprarlas o pedirlas
Este es un ejemplo inventado para ver las dos opciones lado a lado, no un cliente real.
Un taller mecánico tiene 18 reseñas y el de la calle de al lado, 160. El dueño duda entre dos caminos.
Si compra 50 reseñas, en una semana tiene 68. Pero llegan todas de golpe, de perfiles sin historial, y ninguna habla de un coche ni de una avería. Si Google lo detecta, se queda sin poder recibir reseñas durante un tiempo, las 18 buenas que tenía dejan de verse y aparece el aviso en su ficha. Y si el vecino se da cuenta, tiene a mano el artículo 27.8.
Si las pide, entrega unos 15 coches a la semana. Pidiendo la reseña al entregar cada coche, con el enlace directo por WhatsApp, basta con que la deje uno de cada cinco para sumar unas tres a la semana y alrededor de doce al mes. En seis meses anda entre 90 y 100, cada una con su historia («me cambiaron el embrague en el día», «me explicaron la avería sin inventarse nada»). Son menos que las compradas, pero no se pueden caer, y le sirven a Google, a las IA y a quien duda entre los dos talleres.
Preguntas frecuentes
¿Es ilegal comprar reseñas en Google en España?
La Ley de Competencia Desleal considera desleal, en todo caso, encargar reseñas falsas para promocionar un negocio (artículos 19.2 y 27.8). Eso abre la puerta a acciones de competidores, asociaciones de consumidores o el Ministerio Fiscal. Si ya lo has hecho y te preocupa, háblalo con un abogado: esto no es asesoramiento jurídico.
¿Cómo se entera Google?
Google no explica sus métodos en detalle, pero su política habla de retirar el contenido que la infringe y de restringir cuentas y perfiles. Lo que sí sabes tú es lo que se ve desde fuera: muchas reseñas en pocos días, perfiles sin historial y textos que se parecen.
¿Puedo ofrecer un descuento a quien deje una reseña?
No en Google. Su política prohíbe expresamente ofrecer pagos, descuentos o productos o servicios gratis a cambio de publicar reseñas.
¿Y si mi competencia compra reseñas?
Puedes denunciar las reseñas que no reflejen una experiencia real. Tienes los pasos en cómo denunciar una reseña falsa en Google. La decisión es de Google, no tuya ni nuestra.
¿Puedo pedir a mis empleados que dejen una reseña?
Solo si han sido clientes de verdad y cuentan esa experiencia. Una reseña de alguien de dentro sobre su propio trabajo no es una experiencia de cliente.
Qué hacer ahora
Si estás pensando en comprar reseñas, guarda ese dinero y dedica una semana a montar la petición: el enlace directo, un mensaje como el de arriba y la costumbre de mandarlo a todos tus clientes al terminar. Tienes mensajes listos para copiar en nuestras plantillas para pedir reseñas.
Recuerda que tus reseñas son solo una parte de tu reputación online: lo que dicen de ti en Google, en otras plataformas y en las IA.
Y si prefieres no ocuparte, nosotros pedimos las reseñas por ti y te dejamos las respuestas listas para aprobar, sin comprar ni una.
Fuentes comprobadas el 27 de septiembre de 2026: Ley 3/1991, de Competencia Desleal, texto consolidado en el BOE (artículos 19.2, 27.8, 32 y 33); «Contenido prohibido y restringido» de la Política de contenido aportado por los usuarios de Google Maps; y «Restricciones de Perfil de Empresa por infracciones de las políticas» de la ayuda de Perfil de Empresa en Google.
¿Prefieres no ocuparte de esto?
Nos encargamos de pedir las reseñas, de responderlas y de darte un informe que se entiende. Cuéntanos cómo es tu negocio y te decimos por dónde empezar.